¿Por qué Amphora no es un negocio 3PL tradicional?
10/16/2020

¿Por qué Amphora no es un negocio 3PL tradicional?

Desde hace unos años el término supply chain se oye por todas partes. Pero ¿qué significa realmente? En Amphora entendemos el supply chain como una red de organizaciones que colaboran para mejorar la provisión de materiales y el intercambio de información a lo largo del proceso de producción. El objetivo del supply chain debe ser coordinar de manera rentable las distintas fases de la producción para lograr el máximo grado de satisfacción del cliente.

Una cadena de suministro tradicional empieza con la compra de materias primas a los proveedores, con el objetivo de pagar el precio más bajo posible. Por ejemplo, las empresas suelen realizar pedidos masivos de materiales para ahorrar dinero. De esta forma, el excedente se almacena hasta que el fabricante puede usarlo.

Así pues, el fabricante invierte sus esfuerzos en reducir los costes unitarios mediante grandes series de producción, pocos cambios de máquina y estandarización de productos. Al terminar la producción, el inventario se transporta a almacenes 3PL y, desde allí, se venden a minoristas y clientes finales.

¿Qué hay de malo en supply chain tradicional?

Cada unidad que trabaja de forma independiente cumple sus objetivos. Sin embargo, el capital de trabajo de la empresa se invierte en la producción y el almacenamiento del producto en el almacén 3PL. De esta forma, si el producto no genera demanda, la empresa tiene que cancelar todo el stock sobrante.

Al final, el objetivo de ventas – que es diferenciarse mediante la variabilidad del producto, la personalización y el mínimo tiempo de entrega posible – es incompatible con las grandes series de producción y la estandarización del producto.

En este modelo tradicional de supply chain, el 3PL funciona como (1) un espacio de almacenamiento para inventario y (2) un distribuidor del producto para minoristas y clientes. El 3PL, pues, trabaja para optimizar las actividades de forma interna, lo que incluye el almacenamiento rentable y el envío de productos cuando se realiza un pedido.

Así pues, el 3PL está desconectado tanto de las primeras fases de producción (compras y fabricación) como de las posteriores (ventas y reducción de los plazos de entrega). En este modelo tradicional el 3PL no está coordinado con la demanda real del producto.

En una época en la que los ciclos de vida de los productos se acortan y la demanda es volátil, este modelo de cadena de suministro impulsado por el proveedor simplemente no funciona.

Un mejor modelo de supply chain

Las empresas necesitan darle la vuelta a su modelo de supply chain para dar prioridad a las necesidades del cliente. En este nuevo modelo, el 3PL se integra con las ventas y distribuye el inventario a través de una red de centros logísticos.

Cuando llega un pedido, se envía desde el centro logístico más cercano al cliente final, de forma que los tiempos de espera se reducen considerablemente.

Cuando el producto se envía desde el centro de logística, se transmite la información al fabricante, de forma que este sepa que debe producir una unidad para reemplazar la que se acaba de enviar. La información que recibe el fabricante se transmite posteriormente al departamento de compras, para que reponga la materia prima consumida por el fabricante.

Así, cada parte de la cadena de suministro se encuentra sincronizada y a disposición de la previsión de la demanda. Esto reduce la acumulación de inventario y permite adaptarse a las demandas del cliente.

Este modelo ágil en el que la información se comparte en todas las fases de la producción y las actividades se basan en la demanda del consumidor es mucho más competitivo y eficaz que el modelo de supply chain tradicional.

Al compartir información entre todos los stakeholders de la cadena de suministro, hemos sustituido la acumulación de inventario por adaptabilidad. A diferencia del modelo tradicional, Amphora permite crear una “cadena a demanda”: mediante la realización de un pedido, el cliente desencadena un proceso de producción coordinado.

La misión de Amphora es implementar con éxito dicha “cadena a demanda” para los ecommerce. Eso se consigue mediante:

1. La integración en todos los canales de venta y Marketplace para conseguir datos de venta de su negocio.

2. El uso de dichos datos para distribuir estratégicamente su inventario terminado en nuestra red de centros logísticos, lo cual permite despachar los pedidos rápidamente.

3. El intercambio de información con los encargados de compras y de producción para garantizar la total coordinación.

Esta estrategia tiene dos grandes ventajas:

1. Aumentar la satisfacción del cliente mediante la adaptación de la cadena de suministro a sus demandas. Almacenar el inventario en los centros logísticos más cercanos permite despachar los pedidos de manera más rápida y rentable. Un 3PL tradicional que tiene un solo almacén puede depositar el inventario de forma eficiente, pero no será efectivo a la hora de reducir los tiempos de entrega.

2. Reducir el coste de todos los procesos incluidos en el supply chain. Adaptar el inventario a las demandas del cliente permite tomar decisiones de compra y producción más eficientes. Esto reduce el capital desperdiciado en inventario sobrante y optimiza la cadena de suministro, de forma que gana flexibilidad y se reduce su coste.

A medida que el poder se desplaza hacia consumidores más conscientes de los precios y los productos de la competencia tiene más características en común, una cadena de suministro más eficaz y adaptable es una de las pocas formas que quedan para diferenciarse de la competencia.

En Amphora, nos esforzamos por distanciarnos del 3PL tradicional y ser un proveedor de logística integrados y eficiente. Es por ello que hemos diseñado un modelo de supply chain más eficaz y flexible.