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28/3/2022

Los métodos FIFO y LIFO dentro del almacén

FIFO y LIFO son dos técnicas distintas de contabilización del inventario, que tienen una repercusión directa en la gestión de la carga del almacén. Mientras FIFO otorga prioridad a las existencias más antiguas, en LIFO prevalecen las más recientes. 

Hoy, en Amphora, explicamos en qué consisten FIFO y LIFO, cuándo es más conveniente aplicar uno u otro, y qué ventajas presenta cada sistema.

Métodos FIFO y LIFO

Tanto el sistema FIFO como el LIFO son métodos destinados a gestionar el movimiento de las mercancías en el almacén, una de las tareas más importantes en logística en cuanto a consumo de tiempo y recursos se refiere, y con una incidencia clara en la rentabilidad de la empresa.

Por una parte, el método FIFO (First In, First Out, el primero en entrar es el primero en salir) consiste en dar prioridad a las cargas que se hayan incorporado antes al stock. El criterio utilizado es el tiempo (antigüedad), de forma que las existencias más antiguas adquieran mayor prioridad sobre las más recientes.

Podemos imaginar el método FIFO como una cola (queue) con un punto de entrada y otro de salida, y en la que cada elemento conserva el mismo orden de precedencia al entrar y al salir.

Por otra parte, el método LIFO (Last In, First Out, el último en entrar es el primero en salir) confiere una prioridad mayor a las cargas que se hayan incorporado al stock más recientemente. El criterio es justo el inverso que en FIFO, de modo que las existencias que lleven menos tiempo en stock tendrán prioridad sobre las más antiguas.

Análogamente, podemos imaginar el método LIFO como una pila (stack) con un único punto de entrada y salida, y en la que los elementos que entran antes se van al fondo y los que entran los últimos quedan en primer plano.

Estos métodos también tienen efecto en el ámbito de llevar la contabilidad del inventario, de modo que, al producirse una salida del stock, se consideren los costes más antiguos (los de las mercancías que entraron antes) o los más recientes (los de las últimas mercancías en entrar).

Aplicación en la gestión de carga de tu almacén

Quedándonos en el ámbito que nos ocupa, consideraremos los métodos FIFO y LIFO en la gestión de cargas como dos formas totalmente válidas para actuar en posibles situaciones de:

  • Roturas de stock: falta de suministros o materias primas causada porque el proveedor no puede servir más mercancía o porque el producto se haya quedado descatalogado.

  • Excedentes: almacenaje de un número de existencias superior al ratio de salida habitual.

  • Fluctuaciones de precio: cambios sustanciales en la valoración de las existencias durante el tiempo.

Cuándo utilizar los métodos FIFO y LIFO

Si bien ambos métodos recogen estrategias diametralmente opuestas, lo cierto es que su combinación puede resultar muy beneficiosa en tanto en cuanto dan pautas de acción para distintos escenarios que pueden concurrir en el mismo almacén o bajo la dirección de la misma empresa.

Por un lado, el método FIFO se recomienda para la gestión de existencias perecederas o susceptibles de quedar obsoletas, es decir, donde lo más conveniente sea que las salidas de mercancía sigan un criterio estrictamente temporal.

La clave del método FIFO es que fomenta la rotación de existencias (estanterías dinámicas) y es común encontrarlo en:

  • Alimentos y bebidas.

  • Productos cosméticos.

  • Farmacia y parafarmacia.

  • Textil.

  • Tecnología.

Por otro lado, el método LIFO es recomendable para existencias no perecederas, que no caduquen, que apenas experimenten fluctuaciones de precio o con previsión de continuidad a largo plazo.

La clave del método LIFO es que optimiza las operaciones de almacén, de forma que las existencias más antiguas son “empujadas” al fondo (estanterías push-back), y los operarios cogen las que tienen más a mano.

Cuáles son las ventajas de FIFO y LIFO

Beneficios del método FIFO

FIFO constituye el mejor método para conservar el valor de las mercancías, un valor que cae en picado cuando estas caducan o quedan discontinuas. Además, se garantiza que las existencias no se queden sine die en el almacén esperando a salir, ya que no se permite que el promedio de antigüedad del stock se dispare.

Beneficios del método LIFO

LIFO es el método más indicado para optimizar el tiempo de los operarios del almacén, ya que las existencias se suelen guardar apiladas (mismo esquema de LIFO). La extracción del inventario físico de su ubicación se convierte en una tarea mucho más sencilla, porque el operario coge siempre lo que tiene más a mano.

 

Es conveniente estudiar bien el tipo de existencias que se manejan para aplicar el método FIFO o LIFO en cada caso. Desde Amphora recomendamos que las existencias perecederas o de pronta devaluación sean siempre las que antes salgan (FIFO) y aquellas que no tengan visos de caducar o devaluarse a largo plazo sigan el orden inverso (LIFO).